Un nuevo cumpleaños vivió el hospital de Iquique, recinto que festejó este aniversario con un mes completo de actividades recreativas y deportivas y que concluyó con una ceremonia que reunió a autoridades, comunidad hospitalaria e invitados especiales.

Un emotivo acto se llevó a cabo la mañana del viernes en el principal recinto asistencial de la región de Tarapacá. El motivo fue el tradicional "Día del Hospital", celebración que contó con las palabras de su director, doctor Aldo Cañete, quien hizo un llamado a los funcionarios seguir sus ideales.

“Tenemos que trabajar cada día pensando en un ideal, que en nuestro caso pueden llegar a ser casi 350.000 ideales, que es la población en nuestra región. A los funcionarios, ánimo, perseverancia, paciencia y por sobre todo, mucho amor a nuestros compañeros de trabajo y usuarios del día a día.”, sostuvo Cañete.

 

Junto con felicitar a la comunidad hospitalaria, la directora del servicio de salud, la doctora Mirian Escobar anunció que el próximo año “en esta misma fecha ya va a haber comenzado la construcción del hospital hermano, el de Alto Hospicio, el que esperamos sea un inmenso aporte para el trabajo y la labor que realizan en el recinto iquiqueño desde hace 128 años”, comentó Escobar.

Parte importante del acto consistió en la donación realizada al hospital por parte del Rotary Club de Iquique. “En nuestra organización somos amigos, quienes a través de diversos operativos hemos estado siempre en contacto con la salud de las personas mediante el hospital de Iquique, por eso gestionamos este aporte que consiste en 3 toneladas de implementación clínica traída desde Suiza”, dijo Patricio Santander, presidente subrogante de Rotary Club Iquique.

Premiación

En el acto recibieron distinciones los mejores funcionarios de cada unidad y servicio, así como también los funcionarios con 30 años de servicio y aquellos trabajadores hospitalarios que ya se acogieron a retiro.

La ocasión también dio pie para destacar la labor del médico Arturo Kirberg Benavides, profesional de gran trayectoria en el área de la endoscopía a nivel local e internacional, en cuyo honor posteriormente se descubrió una placa con su nombre en el servicio donde todavía se desempeña, pese a su frágil estado de salud.

La parte artística estuvo a cargo de la animación musical de la banda de bronce del hospital de Iquique, Santa Cecilia, y del conjunto folclórico integrado por funcionarios hospitalarios, Arak Mallku.