Con el objetivo de disminuir las secuelas en pacientes que presenten accidentes cerebrovasculares, un equipo de neurólogos del hospital de Iquique presentó el nuevo protocolo de trombolisis que se aplicará en el recinto, y que explica cómo el cuerpo clínico debe abordar al usuario desde el inicio, para poder acortar los tiempos de atención, tan importantes a la hora de aminorar los riesgos a futuro.

“La enfermedad cerebrovascular es la primera causa de muerte y de invalidez en nuestro país y también en la región de Tarapacá. Por eso venimos trabajando desde hace tres años para revertir esta situación y ahora más aún, con la entrega de este tratamiento, que busca aumentar la sobrevida y disminuir las secuelas de los pacientes que sufran estos ataques”, explica el neurólogo del hospital de Iquique, doctor Arturo Escobar.

Según el profesional, en promedio al año existen unas 500 personas que llegan hasta el hospital regional de Iquique con este problema de salud, quienes ahora tienen una real posibilidad de tratamiento, “lo que nos ubica al mismo nivel de manejo que tienen importantes centros de salud privada de la capital, y también del hospital Barros Lucco, que fue el pionero en salud pública en incorporar este programa”, dijo Escobar.

En tanto, el subdirector médico del hospital de Iquique, doctor Sergio Calcagno destacó que en el nosocomio local “contamos con los especialistas suficientes para ofrecer esta prestación de acuerdo a los requerimientos de la población, que nos pone dentro de los seis recintos públicos que cuentan con este tratamiento, siendo los únicos en la zona norte”, sostuvo Calcagno.

Este programa ministerial, que fue adaptado a la realidad local y que incluye la aplicación de medicina específica, incluye una serie de capacitaciones para que los médicos y el equipo de atención temprana del paciente pueda reconocer las señales de esta enfermedad dentro de las primeras horas, para ejecutar el protocolo que incluye exámenes específicos de rayos y laboratorio hasta realizar la trombolisis.

El tratamiento frente un accidente cerebrovascular consiste en la aplicación de un medicamento intravenoso, capaz de restablecer el flujo sanguíneo luego de ser interrumpido por un trastorno circulatorio cerebral. Lo anterior se da en mayor posibilidad en grupos de riesgo como pacientes con diabetes, hipertensión, tabaquismo, sedentarismo y colesterol elevado.