
Con una emotiva ceremonia de reconocimiento a los donantes altruistas de sangre, de plaquetas mediante aféresis y a quienes ya culminaron su ciclo de donación tras alcanzar la edad máxima permitida, el Hospital de Iquique conmemoró el Día Mundial del Donante de Sangre, actividad que además marcó el cierre del Mes del Donante, periodo durante el cual se desarrollaron diversas iniciativas destinadas a promover la importancia de la donación voluntaria y habitual.
La actividad reunió al equipo de Medicina Transfusional, donantes y sus familias, quienes compartieron una jornada dedicada a agradecer el compromiso permanente de quienes, de manera desinteresada, contribuyen a salvar la vida de cientos de pacientes que requieren transfusiones de sangre y componentes sanguíneos.
Durante la ceremonia, la coordinadora de la Unidad de Medicina Transfusional, UMT del Hospital de Iquique, Diana Rojas destacó el invaluable aporte de los donantes, señalando que "lo que ustedes hacen no es un trámite médico; es un acto de profundo amor al prójimo. Cada vez que extienden su brazo, están demostrando el nivel más alto de compromiso con su comunidad. Ser donante significa entender que nuestra propia salud cobra un sentido mayor cuando se comparte para salvar a un desconocido".
Asimismo, el médico jefe de la UMT, Juan Moreno, puso en valor el compromiso de quienes realizan donación por aféresis, procedimiento que permite obtener componentes específicos, como plaquetas, fundamentales para pacientes oncológicos, personas en estado crítico o víctimas de graves traumatismos.
"Para nuestra red sanitaria regional, ustedes no son solo un número en las estadísticas. Son el motor que sostiene el sistema de salud. Sin su generosidad, los quirófanos se detendrían, los tratamientos contra el cáncer no podrían continuar y muchas urgencias médicas tendrían un desenlace distinto. Una red de salud fuerte también se construye gracias a personas como ustedes", expresó.
En la oportunidad también se rindió un especial homenaje a los denominados "donantes jubilados", quienes, tras años de donaciones altruistas y al alcanzar la edad límite establecida para donar, y también de diversas instituciones públicas y privadas que colaboran constantemente en las campañas de colecta de sangre en distintos puntos de la región.
La ceremonia puso fin a un mes de actividades orientadas a sensibilizar a la comunidad sobre la necesidad de mantener un suministro permanente de sangre y componentes sanguíneos, reforzando el llamado a que más personas se sumen a la donación voluntaria, altruista y repetitiva, un gesto que permite salvar vidas todos los días.
Al finalizar la jornada, la Unidad de Medicina Transfusional agradeció el compromiso de cada uno de sus donantes, destacando que detrás de cada unidad de sangre existe una oportunidad de vida para pacientes de toda la región y reiteró la invitación a quienes cumplan con los requisitos de salud a convertirse en donantes habituales.














