Con el objetivo de fortalecer la preparación institucional frente a eventuales emergencias sanitarias, diversas unidades y subdirecciones del Hospital Regional de Iquique Dr. Ernesto Torres Galdames iniciaron un trabajo coordinado para establecer protocolos y flujos de atención ante la posible llegada de pacientes con sintomatología atribuible al virus del Ébola.

La iniciativa es liderada por el Programa de Control de Infecciones, PCI, y contempla la participación de equipos clínicos y administrativos de distintas áreas del establecimiento, quienes ya comenzaron a definir los circuitos internos que se aplicarían en las unidades de Urgencia Adulto, Urgencia Pediátrica, Maternidad y áreas de atención de pacientes críticos.

Como parte de este proceso, las jefaturas involucradas realizaron un recorrido por la Unidad de Emergencia Hospitalaria para identificar y determinar los espacios que eventualmente serían destinados a la atención y manejo seguro de pacientes sospechosos, resguardando tanto a los usuarios como a los equipos de salud.

El subdirector médico del hospital, doctor Pedro Iriondo, explicó que estas acciones responden a una estrategia preventiva orientada a anticiparse a posibles escenarios. “Este es un trabajo preventivo que involucra a diversas unidades y departamentos del hospital. Nos estamos anticipando a lo que pueda suceder para actuar de la mejor manera, resguardando la seguridad de nuestros pacientes, funcionarios y de toda la comunidad. La preparación y coordinación son fundamentales para enfrentar adecuadamente cualquier eventualidad sanitaria”, señaló.

Dentro de las medidas implementadas también se considera la capacitación del personal clínico en el uso correcto de los elementos de protección personal (EPP), por parte del equipo PCI. Además de capacitación en epidemología, manejo y medidas de prevención, por parte de la jefa de la Unidad de Infectología, doctora Olga López. Estas acciones buscan reforzar las competencias de los equipos de salud y asegurar el cumplimiento de los protocolos establecidos para enfermedades de alta complejidad epidemiológica.

Desde el Hospital de Iquique recalcaron que estas acciones forman parte de una planificación preventiva permanente, destinada a fortalecer la capacidad de respuesta institucional frente a distintos escenarios sanitarios y garantizar una atención segura y oportuna a la población.