El glaucoma es una enfermedad silenciosa que puede provocar daño progresivo e irreversible al nervio óptico y, en casos avanzados, llevar a la pérdida total de la visión. Por esta razón, especialistas del Hospital de Iquique están reforzando el llamado a la comunidad a realizarse controles oftalmológicos periódicos para detectar la enfermedad de forma temprana.

El glaucoma suele desarrollarse sin síntomas en sus etapas iniciales. En muchos casos, las personas no presentan dolor ni alteraciones evidentes en la visión, lo que dificulta su detección temprana. Cuando la enfermedad avanza, pueden aparecer signos como visión borrosa, pérdida del campo visual periférico o choques frecuentes con objetos.

Según explica el especialista, el daño que produce esta patología se relaciona con el deterioro del nervio óptico y frecuentemente se asocia al aumento de la presión intraocular, que es uno de los factores que puede ser controlado médicamente.

“El glaucoma es una enfermedad que avanza de manera silenciosa. Muchas veces el paciente no se da cuenta de que la padece hasta que el daño visual ya es importante. Por eso es fundamental realizar controles periódicos con un oftalmólogo, ya que un diagnóstico precoz permite iniciar tratamiento y evitar la progresión hacia la ceguera”, explicó el doctor Felipe Espinoza, jefe de la Unidad de Oftalmología del hospital.

Factores de riesgo

Los especialistas recomiendan especial atención a personas mayores de 40 años, ya que el riesgo de desarrollar glaucoma aumenta con la edad. También es importante controlarse si existen antecedentes familiares directos de la enfermedad.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo incluyen enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial o colesterol elevado; problemas oculares como cataratas, miopía alta o traumatismos oculares; y el uso prolongado de corticosteroides.

“El glaucoma puede afectar desde recién nacidos hasta adultos mayores, pero es mucho más frecuente después de los 60 años. Además, quienes tienen familiares directos con la enfermedad deben controlarse con mayor regularidad”, agregó el doctor Espinoza.

Importancia del diagnóstico temprano

Desde el Hospital de Iquique explican que no existe una forma específica de prevenir el glaucoma, pero sí es posible evitar sus consecuencias más graves mediante controles médicos oportunos.

La detección temprana permite iniciar tratamientos que ayudan a mantener la visión y evitar que el daño afecte el campo visual periférico, que corresponde a la visión lateral.

“En muchos pacientes el glaucoma incluso puede presentarse con presión ocular normal, por lo que sólo un examen completo con un especialista permite detectarlo. Por eso insistimos en la importancia del control anual, especialmente después de los 40 años”, señaló el jefe de Oftalmología.