Cerca de 100 pacientes de la región accedieron este fin de semana a atención oftalmológica en el Hospital de Iquique, en el marco de un operativo clínico desarrollado en coordinación con el Hospital de Alto Hospicio y articulado por el Servicio de Salud Tarapacá, con apoyo de la Sociedad Chilena de Oftalmología (Sochiof) y el Gobierno Regional. La iniciativa permitió abordar consultas diagnósticas, controles de seguimiento y procedimientos de resolución para patologías oculares priorizadas, dando respuesta oportuna a personas que esperaban atención especializada.
La convocatoria se enfocó en elevar la capacidad resolutiva de la red asistencial durante dos jornadas consecutivas, optimizando pabellones y box clínicos, y reforzando equipos con especialistas y personal de apoyo. De esta forma, se habilitó una ruta de atención continua que comenzó con la evaluación clínica de cada caso, la confirmación de indicaciones y la programación inmediata de los procedimientos factibles de realizar en el mismo operativo, cumpliendo los estándares de seguridad y calidad.
Desde la dirección del Hospital de Iquique valoraron el trabajo coordinado que permitió desplegar recursos humanos, insumos y equipos para asegurar la continuidad de la atención. Se destacó, especialmente, el compromiso y la entrega de los equipos del Policlínico de Oftalmología y del Pabellón Central, quienes asumieron turnos extendidos y tareas logísticas para sustentar el flujo de pacientes y la preparación de salas. El despliegue incluyó gestión de preoperatorio, apoyo anestésico cuando correspondía, control de signos vitales, trazabilidad de insumos y seguimiento clínico posterior para quienes lo requerían.

El Servicio de Salud Tarapacá enfatizó que la estrategia se enmarca en el fortalecimiento de la red pública para ampliar el acceso a especialidades y disminuir tiempos de espera, combinando la capacidad local con el acompañamiento técnico de sociedades científicas y el respaldo del Gobierno Regional. En este sentido, la colaboración con Sochiof facilitó la incorporación de especialistas, estandarización de protocolos y transferencia de buenas prácticas, reforzando el enfoque docente-asistencial para los equipos clínicos.














